...¿Cuánticas? ¿He dicho cuánticas? Bien poco hemos aprendido de la enseñanza cuántica según Bhor y su escuela: Ese no preguntarnos por nada hasta que hagamos observaciones. Nada existe si no es visto: en lo que coinciden clérigos, ciencia y mundo político-económico en general.
De acuerdo, estoy de lo más de acuerdo en que la incertidumbre es ciencia de mierda, que diría Einstein y aplaudiría, no sólo Penrose, sino la pléyade ingente que ponen a Einstein en el lugar en que otros a Dios. Pero no lo es, ciencia de mierda, la dualidad onda-partícula, o, es lo mismo, masa-energía. Y en esta certidumbre incierta que nos tiene inmersos en la más completa de las impotencias ante LA REALIDAD, cambiarla a como debe ser cambiada y no sólo a nuestro gusto o sabor, sino a gusto y sabor de la igualdad de la justicia, de la verdad en suma, lo mejor que podemos hacer es averiguarle a esa REALIDAD, no la parte debida a la mano humana que la construye, sino la parte debida a la mano de la naturaleza, averiguar cómo construye ésta o de qué los protones-neutrones -en compañía de los electrones- que nos constituyen, ya sean quarks, ya sean campos de vacío o de higgs. Masa mía, averiguarte en tus trasvases masa-energía, energía-masa, y poder estar vivo-muerto como el gato, ser partícula que se os escurra en onda cada vez que vengáis a joderme, onda que os aparezca por donde menos lo esperéis y sea ella la que os joda entonces. Etc.
Leo aquí en el último libro de Penrose dedicado precisamente a eso, buscar la Realidad (la objetiva, estoy de acuerdo con él, jamás subjetiva, no porque yo mire pongo a existir a nadie, únicamente haría que entrase en la órbita de lo que para mí existe --mejor que entrase ello de por sí solo en la órbita de lo que merece existir, sin aprobación idiota ni otras mierdeces de miradas externas por el estilo--) esta frase de lo más meridiana para representar los recovecos por los que se pierde la monumental ciencia, quizá con tantas herramientas ya para dar el definitivo asalto a la chunga realidad de dios o de la creación que nos pone a los más débiles, quizá los más inteligentes (la cabeza pesa, la cabeza es un obstáculo para prosperar según el parámetro humano de prosperidad) a merced de los más fuertes, o más numerosos, a merced de los organismos, organizaciones humanas, ya bien en la cultura, ciencia, o en lo político económico, a merced de esos más fuertes, y únicamente por ello más burros aunque sean capaces de llegar al colmo de los colmos de nuestros adelantos: construir aceleradores de partículas, o algo tan inservible como la web para rescatar a nadie que se lo merezca, el ser rescatado de ahí, del anonimato, de la miseria a la que conduce que nadie le pague por su trabajo de pensar-escribir (Algo tan inservible como la web. Aunque una esté continuamente oyendo eso de que la web ha venido para dar cultura a quien no la tuviera, o dar oportunidades, dentro de ese sucio mundo al que dicen cultura, de ganarse la vida, no ya los millones y la fama como otros, a quienes tampoco las tuvieran, ¡grandes escritores que emergieron de la web y su justicia social igualatoria! y etc. de memeces que sabiéndoles todo lo mentira una continuamente oye) Y esta es la frase de Penrose hundiéndose la ciencia en sus propios recovecos:
"La E=mc2 de Einstein (con el convenio de que c=1) nos dice que la energía es masa y la masa es energía, de modo que también la masa es 'no invariante'. "
Bien, ¿y dónde está según yo el recoveco? No únicamente en el paréntesis de Penrose: Convenio de que c=1 (¿No tenemos ya suficientes convenios con llamar electricidad negativa al electrón y positiva al protón, para resaltar aquello de que ambas se neutralicen y nos den un mundo tan neutrón, quizá incluso en aquello de que se desintegre al cuarto de hora de ser libre? ¿O los convenios de los colores y sabores de los quarks y no ahondemos en más presentaciones ilusorias del mundo?) Sino recovecos hasta en las expresiones, doble-expresiones que no pueden ser siquiera sencillas: La masa es "no invariante". ¿No sería más correcto decir que la masa varía simplemente, que somos o estamos hechos de algo tan variable?, no sólo los neutrinos, esos cuasi-inexistentes a los que se les ha averiguado la masa, a pesar de que sean tan céleres como la luz (de la cual se dice no tener masa por eso de que no puede estar quieta aunque haya científic@s que la hayan parado) simplemente pues varían, se convierten los unos en los otros, neutrinos de electrón a neutrinos de muon etc.
¿Y qué es esto de la E=mc2 (con c igual a uno, no olvidarse --esto es ironía, para quienes no la capten--) tan simple como Einstein nos la presentara, cuando por mi artículo de dos entradas anteriores a ésta http://paracabarconelmundo.blogspot.com/2009/06/nos-quejamos-de-la-imaginacion-de-la.html se ve que esto de la E=mc2 puede ser incluso tan E=mc4, ó E/69,44616167=MC4, si consideramos la energía en su más exacta medida o sea en voltios, o como decimos en el final de ese artículo: Pongamos el desequilibrio en la parte izquierda de la ecuación de Einstein, E, y digamos: e269,44616167eV=M?
¿Qué es esto de la energía y de la masa, cuando sabemos (al menos yo lo sé, peor para ellos si todavía lo ignoran con todos sus premios nobel y todos sus miles de millones de euros para costearles las famas de descubrirnos ¿qué?) que quizá todo esto, los campos cuánticos y sus partículas, esconda una única partícula, único campo, que se escriba como ya tantas veces he vertido en mis diarios: 1/εoα, si hablamos de su energía, ó hc·69,44616166, si hablamos de su masa, única partícula a la que ellos llamarían, o llamarán en un futuro ya cercano (vamos ya la llaman aunque todavía no hayan tenido noticias de ella) bosón de higgs? Con lo cual ¡mira cómo se escribiría también la famosa E=mc2 que estaba en boca de todos los científicos antes de que Einstein fuese lo suficiente avispado para patentarla: 1/εoα = hc·69,44616166 ! Aunque me temo que para el resto de partículas a las que esta partícula en particular (no diremos aquello de valga... lo que ya saben ustedes) otorga su masa, ese 1/εoα y ese hc·69,44616166 se escribirían de una manera un tanto distinta. Pero ello, la anterior escritura, y sus variantes para el resto de las partículas, ya nos diría suficiente al respecto de ese gran misterio del que se han rodeado, y más aún las han revestido los científicos, energía y masa. Sobre todo esta última, que no pasa hora ni momento, ni escrito al respecto de nuestros componentes íntimos, últimos o primeros, en que no se nos recuerde eso: ¡Oh, el gran misterio de la masa! ¡Oh, y la partícula de dios!, si damos con aquello que la hace posible o la construye... Aunque podría ser más bien partícula del diablo. O: ¡Diablo de partícula!
c·69,44616166, teniendo en cuenta que esto más bien no hace alusión a velocidad ninguna, ni siquiera la del árbitro de todas las imposibilidades ó c, sino a una VIBRACIÓN, y ésta sí es el árbitro de todas las elegancias o chabacaneces existentes, ν, frecuencia, la h de Planck que la mide en cuanto a su energía. c·69,44616166 ν por grado K. hc·69,44616166, masa igual a 1,379510112x10-23 kg, una masa 8247,592452 por encima de la del protón, masa del un grado K o ese umbral de mínima energía, energía en su punto cero o a punto de ser cero... ¡y nuestro protón, no digamos de nuestro electrón, 8247,592452 veces por debajo! Y no somos cero, energía de punto cero, y sus increíbles espectáculos de todo, sino que estamos aquí, donde el todo tiene ya una restricción... quizá porque está habitado por nosotros y es mejor que no se ponga mucho a nuestra disposición haciendo el uso que hacemos de ello.
Un misterio, desde luego todo un misterio. Y hasta yo contribuyo a ello (¿qué resuelvo?) ; pero al menos no haré ninguna convención de c=1